Quiero acercarme a Dios
Vivimos en un mundo que nos exige correr sin detenernos. Los ruidos, las redes, las comparaciones, la perfección. Todo nos aleja del silencio donde habita Dios.
Buscamos llenar vacíos con cosas materiales, personas o logros, pero tarde o temprano, el alma nos susurra que eso no basta.
Dios no se esconde. Está esperándonos en medio de nuestro caos, deseando que lo miremos, que le hablemos, que dejemos que Su amor sane nuestras heridas más profundas. Acercarse a Dios es un acto de amor. Es reconocer que sin Él, nada tiene sentido, y con Él, incluso el dolor se transforma en esperanza.

Cuando decides acercarte a Dios, das el paso más valiente de tu vida: el de volver a casa.

Nuestra sociedad nos enseña a vivir de prisa, a aparentar que todo está bien, a ocultar lo que sentimos. Nos promete felicidad en pantallas, en dinero o en aprobación… pero no habla del alma.
Sin embargo, el alma clama por Dios. Y cuando no lo tiene, se siente vacía, perdida, agotada. Esa sensación de que “algo falta”, aunque aparentemente todo esté bien, es el llamado de
Dios tocando la puerta de tu corazón.
Acercarse a Dios es detener el ruido, apagar un momento el mundo y recordar que tu valor no depende de lo que haces, sino de quién te ama. Y quien te ama incondicionalmente es Él.
Silencio
1
Cada día, busca un momento para desconectarte del ruido. En el silencio, Dios habla. No necesitas grandes palabras; solo escucha.
ora
2
La oración no es repetir frases vacías, sino hablar con tu Padre. Dile lo que sientes y entrégale todo, incluso si estás enojado o confundido. Dios no espera perfección, espera verdad
lee su palabra
3
La Biblia no es un libro antiguo: es una carta viva escrita para ti. Empieza con los Salmos o los Evangelios. Allí descubrirás el corazón de Dios.

perdona y suelta
4
No puedes acercarte a Dios cargando con resentimiento. El perdón no justifica lo que te hicieron, pero libera tu alma para que Dios la sane.
rodéate de luz
5
Busca personas, música, lecturas y espacios que te acerquen a Él. Lo que escuchas y ves influye en lo que tu corazón siente.
Ayuda a los demás
6
Cuando das amor, Dios se manifiesta. En cada acto de bondad, Él se hace presente. Tu alma se llena, el sentir satisfacción por ayudar a los demás no es un acto egoísta



“Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura.” (Mt 6, 33)
Herramientas para fortalecer tu conexión con Dios

La oración diaria:
Aunque sean cinco minutos, pero con el corazón.
Diario espiritual:
Escribe lo que sientes, tus miedos y lo que agradeces a Dios. Platica con el como si fuera un amigo.
Meditación:
Enfoca tu mente en Su presencia, en Su amor y llénate de Él.
Comunidad:
Comparte tu fe con otros. Juntos, es más fácil crecer.
El servicio:
Voluntariados, escuchar a alguien, dar sin esperar. Ahí está el rostro de Cristo.

